El espejo más grande de Lima está hecho de agua y es cuidado por 12 titanes

Un equipo de 12 personas se encarga de mantener la correcta circulación del agua en las más de 263 hectáreas de Los Pantanos de Villa, un humedal que ha resistido a los cambios urbanos y que también cumple 200 años como recurso turístico del Perú, al igual que el parque arqueológico de Saqsaywaman, la Reserva Nacional de Paracas, Caral, la fortaleza de Kuélap y el cañón del Colca, entre otros majestuosos destinos nacionales.

  • Por: Luis Francisco Palomino

Mantener limpias más de 263 hectáreas es una tarea titánica, y de titanes parece la voluntad del señor Carlos Bramón (60) y su equipo de mantenimiento de canales de agua y lagunas de Los Pantanos de Villa, el único refugio de vida silvestre de Lima.

Todos los días, a partir de las ocho de la mañana, Bramón y compañía recogen del almacén sus guadañas y afilan las cuchillas con unas limas, un ritual en su rutina. Luego, también con palas, se dirigen hacia los sectores en donde se ha visto crecimiento de vegetación o la aparición de desmonte o basura: todos ellos elementos que disminuyen la potencia del flujo de los canales, esos caminos más angostos que un río por donde transita el agua que alimenta el humedal.

Bramón, con 25 años de experiencia en el rubro, casi la mitad de su vida, explica la situación y detalla sus labores:

“Crecen grama, totora y junco en los canales. Nosotros los ponemos en los bordes y así el agua pasa hacia las lagunas y hacia el mar. Si el agua de los canales se estanca, no llega a las lagunas y las vamos a tener desmejoradas”.

En Pantanos de Villa se pueden apreciar 7 lagunas que en su conjunto forman el espejo líquido más grande de Lima Metropolitana, al contener 1.1 millones de metros cúbicos de agua salobre. En su interior hay algas y helechos, y bolsas y botellas de plástico en la superficie. Bramón y su gente, con botas especiales para esa faena, ponen los pies en remojo y cortan con guadaña y lampa las plantas y quitan todo lo que ensucia la lámina líquida más bella de Chorrillos, con una extensión aproximada de 3,360 m2.

Así, el reflejo que se obtiene del agua es como el de una imagen en HD.  

MÁS CORAZONES VERDES

Para el señor Bramón, es reconfortante que cada vez haya más ciudadanos participando activamente en la conservación del humedal. El 5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente, cerca de 200 personas —entre estudiantes, voluntarios y vecinos— se reunieron en Pantanos de Villa para limpiar los canales. Al término de la jornada, se recogió 3 toneladas y media de residuos sólidos. Los efectos positivos se percibieron de inmediato: por ejemplo, en dos de los once canales hubo un rápido incremento del flujo hídrico. Es importante detallar que la velocidad de la corriente es una variable determinante para la nitidez del espejo y el aseguramiento de su caudal.

En el lado opuesto de estos cuidadores de la ecología están quienes les dan trabajo, y que no son precisamente sus jefes. En la última semana de junio, fue tapado con rocas y piedras el canal Vista Alegre, una vía importante en el ecosistema del humedal. El hecho fue detectado por vecinos y promotores ambientales de la Autoridad Municipal de los Pantanos de Villa (PROHVILLA).

Este atentado contra la naturaleza lo realizaron con un camión frontal los empleados de una obra que se lleva a cabo en las inmediaciones. El objetivo era rellenar el suelo para ensanchar el camino, de una extensión de 300 metros de largo, pues allí funciona el depósito de la empresa y circulan sus vehículos de carga. En ese sentido, el desarrollo urbano siempre ha amenazado con la extinción a Los Pantanos de Villa, un patrimonio natural que existe desde antes de la declaración de la Independencia del Perú y que, en estos 200 años de republicanismo, ha sufrido el cercenamiento de algunas de sus partes, como aves a las que se les arrancan las alas, pero que aún sobrevive para acoger a animales y humanos que buscan un espacio donde descansar del cemento.

Recibida la alerta, el último sábado personal de fiscalización de PROHVILLA, en compañía de representantes de la Autoridad Nacional del Agua (ANA) y del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas (SERNAMP), realizaron un operativo para la remoción de 280 toneladas de piedra chancada y graba mediana para fines de relleno que cubría el mencionado canal. Luego de un par de horas extrayendo el material sólido, las tres retroexcavadoras permitieron que aflorase el agua y lo llamativo fue la inesperada presencia de una garza que aterrizó en medio del canal, el símbolo de este pequeño triunfo de los conservacionistas.

Finalizada esa tarea de desmonte, se procedió a instalar 34 cachacos en los 50 metros de una Vista Alegre que, por más de una semana, fue opacada por rocas y piedras. Carlos Bramón atribuye esos ataques al ecosistema a la ignorancia, sin sonar ofensivo. Por el contrario, su voz sugiere que es una observación cargada de nobleza. «No se puede querer lo que no se conoce», dice con sabiduría. Por eso, invita a los infractores a descubrir lo que Pantanos de Villa tiene para todos ellos:

“Yo les diría que hay que proteger este humedal. Es un espacio único en Lima, que ha sobrevivido pese a todo. Si vinieran a este pequeño espacio verde, se darían cuenta de lo maravilloso que es. Los guías les contarán su historia. Dar información también hace que la ciudadanía tome conciencia”.

Como se constata con los hechos, la conservación de las áreas naturales requiere tanto de la participación de las autoridades como de los gestores públicos y de la sociedad civil. Hasta la fecha, esa colaboración ha dado más resultados que el trabajo individual y desintegrado.

Una noticia que gratifica el trabajo de Bramón y su gente es que desde esta semana los canales de Pantanos de Villa ingresaron al inventario natural de registros hídricos, por lo que la Municipalidad de Lima, a través de PROHVILLA, es la actual operadora de este sistema hídrico y tiene el control técnico y administrativo de las actividades que se llevarán a cabo en el mismo. De esta manera podrá gestionar oportunamente cualquier problema en los canales del humedal.

Si bien es cierto que los cuidadores de los canales de Pantanos de Villa se han comportado a la altura de los héroes de la mitología griega, ellos también son humanos y sería de gran ayuda para su labor que la ciudadanía tome una posición más participativa en la higiene medioambiental antes de que se pierda la «vista alegre» de Chorrillos y de que el cemento cubra para siempre ese lugar donde hoy, en Lima, aún podemos vernos sonreír junto a la naturaleza.

1 comentario en “El espejo más grande de Lima está hecho de agua y es cuidado por 12 titanes”

  1. Biólogo Ricardo Jiménez Vílchez

    Felicitaciones al equipo liderado por Carlos Bramón con quien tuve la satisfacción de trabajar 5 años y aprender de sus conocimientos e incorporarlos al conocimiento biológico, de manejo y de gestión de la RVSLPV. Grandes recuerdos y experiencia!!!
    Cordialmente,
    Ricardo Jiménez Vílchez

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