Héctor Aponte: “Pantanos de Villa regula el clima local y eso tiene un valor en el mercado”

Foto: Jacinto Espinoza.

80 mil toneladas de CO2 se almacena en la vegetación de Pantanos de Villa, asegura el investigador asociado de la Universidad Científica del Sur. En conversación con El Humedal, comenta cómo nos beneficia el único refugio de vida silvestre de Lima.

  • Por: Luis Francisco Palomino

¿Por qué se interesó en investigar el carbono de Los Pantanos de Villa?

Hace algunos años, el interés por conocer el stock y flujos de carbono en los ecosistemas marinos costeros atrajo la atención de muchos especialistas a nivel mundial. Ecosistemas como humedales costeros, arrecifes de coral, las zonas de pastos marinos tienen una gran capacidad para almacenar carbono, son de los más productivos del planeta.

Al enterarnos de información, nosotros ya teníamos este interés. Sin embargo, el factor detonante de nuestra investigación ocurrió en el 2014, cuando hubo un gran incendio en el humedal Pantanos de Villa. A raíz de ello, recibimos el apoyo de la Dirección de Investigación de la UCSUR y también de PROHVILLA para empezar a trabajar en la zona. Estudiamos los impactos del incendio, que de por sí nos metía en el ciclo del carbono, y continuamos con esa línea de investigación hasta llegar al stock de carbono de todo el humedal. Son varias investigaciones consecutivas las que se hicieron.

Qué curioso lo que se pudo averiguar por el incendio…

Hace poco la Municipalidad de Lima publicó un libro que reúne experiencias de responsabilidad social universitaria. Nosotros publicamos un artículo sobre cómo, justamente a causa del incendio, surgieron varias iniciativas con el apoyo de la UCSUR. Inicialmente, la dirección de Investigación nos apoyó para evaluar los impactos del incendio, luego para estudiar stocks de carbono en formaciones vegetales importantes y finalmente para estudiar todo el stock de carbono. De forma paralela salió el programa Guardianes de los Humedales que ahora se está transformado en la Red Nacional de Guardianes Humedales, que va a ser una red nacional de protección de humedales costeros. Digamos que este incendio prendió la llamita de la investigación y de la conservación.

¿Podría dar una definición del carbono para gente que no conoce los términos científicos?

El carbono es un elemento químico muy frecuente en los organismos vivos. Lo encontramos en el planeta Tierra en múltiples formas, entre ellos el CO2 y el metano, que son muy estudiados porque son gases de efecto invernadero o la causa del calentamiento global. El CO2 es el dióxido de carbono, una molécula que tiene carbono. La responsabilidad de la emisión de estos gases -CO2 y metano- es principalmente por actividades humanas.

Muchas actividades industriales emiten CO2. Por ejemplo, en la industria automotriz, cada vez que hay una combustión se emite CO2. Cuando el CO2 llega a la atmósfera, se acumula allí y causa el efecto invernadero. El efecto invernadero aumenta la temperatura del planeta y las consecuencias de este calentamiento global son múltiples: olas de calor más intensas, lluvias más intensas, aumento del nivel del mar, problemas en los cultivos.

Es por ello que decidimos estudiar el CO2 almacenado en el humedal.

¿Cómo se da la captura de CO2 en Pantanos?

Al hacer fotosíntesis, todas las plantas de Pantanos de Villa capturan el CO2 que está en el aire. En este proceso, la luz, la energía lumínica, es transformada en materia orgánica. Eso es un proceso importantísimo para la vida en la tierra. A mayor cantidad de organismos fotosintéticos, hay mayor cantidad de captura de CO2. Digo organismos fotosintéticos porque no son solamente las plantas, sino también las algas, los componentes del fitoplancton los que hacen la fotosíntesis. Todos estos organismos fotosintéticos hacen gratis este trabajo para nosotros.

¿Cuál es la importancia de su investigación?

Este trabajo es uno de los primeros que estima o calcula el CO2 almacenado en una reserva nacional en su integridad, porque se ha calculado en toda el área protegida. Siendo Pantanos de Villa un sitio Ramsar, se realza la importancia de proteger un espacio así. Investigaciones como la nuestra brindan herramientas técnicas para justificar su protección y la inversión en la misma. De esa manera se tienen insumos para indicar por qué es importante proteger este humedal, y eso se traslada a la importancia de por qué proteger otros humedales. Podemos justificar la protección de otros sistemas similares por la manera en que Pantanos de Villa almacena este CO2.

Con el paso del tiempo, se han ido secando humedales. En algunos se cambia el uso de suelo dentro del área o en áreas adyacentes y eso afecta. ¿Cómo justificar que eso no siga ocurriendo? Mediante estudios que nos permitan decir por qué es importante proteger los humedales.

¿Es cierto que la captura de CO2 en Pantanos estaría valorizada entre 220 mil y más de 4 millones de dólares?

La captura de carbono está valorada en los mercados. Este estudio permite valorar el trabajo que Pantanos ha hecho por nosotros. Los estudios complementarios -en sedimentología, por ejemplo- nos permitirán saber cuánto carbono se captura por año. Con toda esta información se va armando un rompecabezas que nos permite saber cómo un ecosistema como Pantanos de Villa nos da este servicio ecosistémico de la regulación del clima. Por medio de la captura del CO2 se regula el clima y eso tiene un valor en el mercado.

¿Cómo se podría sacar provecho de eso?

Piero Ángel Valles y colaboradores han hecho un estudio de cómo pueden encontrarse rutas de valoración de pagos o compensaciones por los servicios ecosistémicos que da Pantanos de Villa. El primer paso es generar la información. Gracias a esta publicación, los economistas tienen más datos. Es así como se arma toda la cadena.

¿Cuál sería el perjuicio de la desaparición de Pantanos de Villa?

A corto plazo, podríamos pensar que no pasa nada, que no se nota. A largo plazo, el deterioro trae como consecuencia una menor captura de CO2, es decir una disminución de la calidad ambiental. También se perdería un espacio muy utilizado con fines educativos y turísticos, de los cuales se obtiene mucho provecho. La pérdida de Pantanos de Villa significaría perder un lugar que sirve para que muchos jóvenes aprendan sobre la naturaleza, en medio de la ciudad, lo cual es muy valioso. A nivel económico, es difícil valorar eso: educación, turismo, inspiración, fotografía. Hay modelos que van a Pantanos de Villa para tomarse fotos. ¿Cuánto vale eso? Hay videos, películas, novelas, series que se filman allí. Si no conservamos ese lugar, perderemos todas esas oportunidades.

¿Y en relación al CO2?

Todo el CO2 que no captura Pantanos, se queda en la atmósfera. La consecuencia es una atmósfera cargada de CO2, mayor temperatura y todo lo demás. Tendríamos un clima distinto. ¿Cómo sería exactamente? No lo sé. Los humedales, los lagos y las lagunas regulan el clima.

¿Distinto y peor, quizá?

Tendría que agarrar una bola de cristal y ver qué pasa. Pero definitivamente en ese sitio que ocupa Pantanos no habría captura de CO2 y todo el clima cambiaría localmente. Por eso, estamos tratando de valorar Pantanos de Villa, para poder conservarlo. Si se mantienen las industrias basadas en carbono y si se sigue emitiendo CO2 a la atmósfera y si se reducen estos ecosistemas, a la larga nuestro planeta seguirá aumentando su temperatura.

¿Cuál es el siguiente paso en su objetivo?

Un grupo de la Universidad Científica del Sur y la Universidad Cayetano Heredia hemos estado evaluando flujos de carbono para descubrir cuánto CO2 se captura por año. También hemos estado estimando stocks de carbono en otros ecosistemas costeros como el humedal Santa Rosa y el de Lomas de Amancaes. Vamos a publicar próximamente esta información. La costa peruana es todo un corredor de diversidad.

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